El Holandés Errante
- Viajar ha sido uno de los impulsos de los hombres incluso antes de que tomaran conciencia de sí mismo. Ir a otros lugares para prosperar en su fortuna. Algo que, en sí, es una de las claves de su propia supremacía ante las otras especies: la humanidad siempre tiene locos que deciden huir de la seguridad del nido y encontrar el paraíso.
" Y, ¡por el Profundo!, parece que en mi tierra se concentraron algunos de los más locos. Tal vez fueron las guerras que engendraron tantos bastardos hasta conseguir arrancarse el yugo del Imperio, pero ciertamente el ingenio hizo que muchos de nosotros recorriéramos el mundo para conseguir llegar a las tierras más lejanas."
"Pero, el mar tiene sus reglas, sus misterios, y en verdad algo de brujos debíamos tener los osados capitanes que nos atrevíamos a enfrentarnos a sus tormentas, dominar sus corrientes y explorar aquellos lugares secretos que encerraban la inmensidad de sus aguas. ¡Ah, qué placer mirar las miradas de asombro cuando desembarcábamos y desplegábamos las maravillas en el puerto! ¡Cuanto poder absorber las envidias de los que no se atrevían a abandonar la tierra firme!"
"Ocurrió intentando doblar el Cabo de Buena Esperanza, otro que antes de mí llamó 'de Las Tormentas'". No sé si tú crees en Dios, pero yo creo en el Mar, y lo que vi ante mis ojos sólo puedo describirlo como Lucha de Gigantes, donde mi pobre barco no era más que un mosquito evitando golpes. Mi tripulación, los que no habían caído por la borda, estaban ya todos rezando y llorando como magdalenas, abandonando todo intento por gobernar la nave. Yo los maldecía, y pelée en vano por que volvieran a sus puestos. Ninguna amenaza o súplica, de todas las que había aprendido en mi vida, sirvió para hacerlos entrar en razón."
"Es más. Loco me llamaron ellos a mí por persistir en tentar al Destino. Y fue entonces, cuando la ira crecía en mí, que ella...Ella..."
Algo en aquella figura oscura se estaba quebrando, y Bernardo deseó con todas sus fuerzas que aquel angustioso momento de silencio acabara...
"Es más. Loco me llamaron ellos a mí por persistir en tentar al Destino. Y fue entonces, cuando la ira crecía en mí, que ella...Ella..."
Algo en aquella figura oscura se estaba quebrando, y Bernardo deseó con todas sus fuerzas que aquel angustioso momento de silencio acabara...








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