19/01/2009

Huida en picado


Bernardo cae al vacío desde las murallas de Dubrovnik, y sabe que no va a morir.
Porque ya está muerto, y hace mucho, mucho tiempo.
Es un vampiro loco, y por eso mismo debemos comprender que no esté ni tan sólo pensando en las frías aguas del mar que parecen esperarlo abajo. Locos como él piensan en este momento en detalles sin aparente importancia, como en los ojos de una joven guía envejecidos por el trauma de la guerra, las preguntas morbosas de los turistas, los niños que caminan a vender de buena mañana labores que sus madres hacen en casa, … Le asaltan las dudas que sean suyos esos recuerdos. ¿No debería pensar en la maldición que lo ató al destino de esta ciudad hace tantos siglos?
Todo se funde de repente con el sonido de las bombas que destrozaron esta ciudad hace 15 años, los bloques de piedra desprendiéndose de los edificios, ese caos que tanto aman los Malkavian pero que sólo los hombres saben despertar contra sí mismos. Y se da cuenta de que no es la memoria, sino el presente el que provoca ese ruido.
Allí arriba la Maldición está rompiendo las murallas para ir en su busca. Y Bernardo chilla como todos los condenados. Agita su cuerpo, lo arquea, sabe que le queda ya poco tiempo y que no debe dejarse vencer por el pánico. No, no ganará ese maldito judío…
Aterriza en el barco que vio desde las murallas. A los pocos segundos oye un tremendo chapoteo en las aguas y sabe que ha ganado la partida. Encorvado, explota en una risa histérica con lágrimas de sangre surcando su cara.
No dura mucho, sabe que lo están esperando. Se levanta y lo primero que encuentra es a un hombre ataviado a la antigua usanza de las tierras del Norte de Europa, melena rubia, mirada gris y porte orgulloso. Sin duda, el capitán que le saluda en varios idiomas hasta que al fin habla en un castellano de marcado acento protestante:
- Bienvenido al Barco de los Locos.

3 comentarios.:

Anónimo dijo...

¿Este blog ha muerto?

Sr. Sotomonte dijo...

No, pero toda historia pide su tiempo para ser contada, tiempo que otras cosas me reclaman ahora con más urgencia. Pero volveremos, tenlo seguro.

Anónimo dijo...

Gracias por responder. Resulta que llegué a este blog justo el día 19 de enero. Ya pensaba que soy gafe o algo...

Saludos.

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