El Loco
"Vestido de luto, con mi barba nazarena y mi breve sombrero negro, debo cobrar un extraño aspecto cabalgando en la blandura gris de Platero. Cuando, yendo a las viñas, cruzo las últimas calles, blancas de cal con sol, los chiquiilos gitanos, aceitosos y peludos, fuera de los harapos verdes, rojos y amarillos, las tensas barrigas tostadas, corren detrás de nosotros, chillando largamente: –¡El loco! ¡El loco! ¡El loco! ...Delante está el campo, ya verde. Frente al cielo inmenso y puro, de un incendiado añil, mis ojos – ¡tan lejos de mis oídos! – se abren noblemente, recibiendo en su calma esa placidez sin nombre, esa serenidad armoniosa y divina que vive en el sinfín del horizonte... Y quedan, allá lejos, por las altas eras, unos agudos gritos, velados finamente, entrecortados, jadeantes, aburridos: –¡El lo... co! ¡El lo... co!"
El viejo vampiro loco mira el mar desde las murallas de Dubrovnik, en la noche de Croacia. El rumor de las olas es una de las pocas cosas que consiguen calmarle, como algo que pone orden en su memoria alucinada. Nunca ha conseguido vertebrar un relato coherente de su no-vida. Si acaso, pudo escucharla aquella vez que el Sr. Sotomonte lo explicó a aquella pareja extraña, en aquel encuentro de hará casi un año.
El sonido hipnotizador trae con cada golpe de mar imágenes de recuerdos: hogueras, compañeros, Castilla, Praga, Bizancio, la Cuarta Cruzada, los demonios, los lobos, los hijos exiliados de Jacob, y esa maldición que le hizo huir hasta esta ciudad de altas murallas, sólo para descubrir que se había vuelto prisionero.
Pero si el lenguaje del mar no le engaña, eso pronto cambiará. A medida que recibía la visita de la memoria, el aire se ha ido tiñendo de incomprensibles alaridos, juramentos e invocaciones, mientras una nave se va acercando a las murallas. ¡Es hora de escapar!
El viejo vampiro loco salta en silencio al vacío.
Es hora de volver a encontrarse con el Sr. Sotomonte.







2 comentarios.:
hola, llevo algun tiempo leyendote hasta que al fin termine de leer tu blog! ¿por que ya no posteas? es bueno encontrar blogs... pasarias por el mio? que lo abri hace poco
El tiempo es como la vida de los hombres: para las montañas un suspiro, para las gotas de lluvia eternidad. Poco a poco del humus de mi mente sale la historia de esta bitácora, y las prisas pueden helar el calor de las historias.
La primera vista de tus Fastos ha sido atractiva. Me detendré en ellos con la calma que requieren las exposiciones de arte. Hasta pronto...
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